Control de plagas · 6 min
Chinches de cama: cómo detectarlas y qué no hacer
Aparecen tras un viaje o con muebles usados. Dónde revisar, qué marcas dejan y por qué mudarse de cuarto empeora el problema.

No tienen relación con la falta de higiene
Es el prejuicio más extendido y hace que muchas personas demoren la consulta por vergüenza. Las chinches viajan en equipaje, mochilas, ropa y muebles de segunda mano, y se instalan igual en una casa impecable.
Cuanto antes se detectan, más simple es el tratamiento.
Dónde revisar
Se refugian a pocos metros de donde la persona duerme, en grietas oscuras y angostas.
- Costuras, etiquetas y bordes del colchón.
- Uniones y tornillos del somier y del respaldo.
- Detrás de la cabecera y en el zócalo lindante a la cama.
- Mesas de luz, especialmente en las guías de los cajones.
- Enchufes y marcos de cuadros cercanos a la cama.
Qué marcas dejan
Además del insecto, hay rastros bastante característicos.
- Puntitos oscuros, como de tinta, sobre las sábanas o el colchón.
- Manchas de sangre pequeñas al despertar.
- Mudas: cáscaras traslúcidas del propio insecto.
- Picaduras agrupadas o en línea, generalmente en zonas descubiertas al dormir.
El error más común: cambiar de cuarto
Mudarse a otra habitación o dormir en el sillón parece razonable, pero dispersa la infestación: las chinches siguen a la fuente de calor y colonizan el nuevo sector. Lo mismo pasa al sacar el colchón por la casa sin envolverlo.
Conviene no mover nada, no aplicar insecticidas domésticos y consultar. El tratamiento requiere alcanzar todos los refugios y casi siempre una revisión posterior para confirmar que no quedaron huevos activos.



